Mujeres y el cuidado
Gilligan (1982) revolucionó el campo de la moralidad humana, al encontrar una voz diferente en las mujeres, a la hora de trabajar con ellas los dilemas éticos. A través de sus hallazgos, desarrolló la teoría de la " Ética del cuidado", la cual permite visibilizar y dar valor a las experiencias y valores vinculados al cuidado; permitiendonos hacer conexiones entre la esfera pública y la privada. El cuidado, ejercido históricamente principalmente por las mujeres, supone un bien público y es un aspecto necesario para el adecuado desarrollo humano. Por ello, es necesario que trabajemos para que el cuidado sea considerado un valor universal, aprendido y puesto en práctica por todo ser humano. El cuidado ha sido y, sigue siendo, una característica devaluada. ¿Pero, por que haya sido desvalorizado, que razón hay para seguir haciendolo?; ¿Qué presencia tiene en nuestra sociedad el cuidado?; ¿Qué avatares está sufriendo el mismo? Cuestiones, sin duda, que hemos de...